Hoy finalizo mi invitación a leer Bonitão porque mereces leerlo.

Bonitão te habla de quien soy, un hombre de carne y hueso, como todos los seres humanos

Fui, lo que se podría llamar un hombre de éxito, con dinero, para tener lo que se me antojase, desde amores, sexo, viajes, licores, paseos, fiestas, parrandas, fidelidades, amistades, etc., hasta bienes inmuebles y muebles de distinta entidad, lo cual, a la larga, podría decir, que fue un éxito efímero, porque con él no hallé la felicidad, no logré el descubrimiento de mí mismo, todo fue fantasía, vanidad, banalidad.

Muy temprano descubrí mi sexualidad y la preferencia sexual. No me atormentó para nada. Me atormentó ocultarla social y familiarmente, hasta que descubrí que tal cosa es no ser auténtico. A partir de ese instante, grité al mundo mi preferencia sexual por las personas de igual sexo. Y, ahora, soy feliz conmigo mismo. Así, soy.

¿De dónde vengo?

Ya he dicho, de ¿de dónde vengo? Sólo, quiero mencionar dos hechos que me impulsaron a trazarme metas que fueron decisivas en mi primera vida: una agresión u ofensa, posiblemente, inocente, de unos infantes de mi barrio, al referirse a la actividad laboral de mi padre, un honesto taxista; y, una frase lapidaria de mi padre.

La frase de mi padre fue el estímulo para conquistar el mundo, comerme el mundo a mordiscos, hacer saltos gigantes, hasta tener dinero como evidencia de éxito profesional o, lo que la gente, equívocamente, llama éxito, lo cual no es verdad. Quise ser el primero en todo y lo logré. Mi época de lobo de las finanzas en Venezuela y el mundo, me hizo dueño del equipo y novio de la madrina, labraron un camino que, a la larga, no me sirvió para mucho, ni siquiera para retener amores comprados, por querer ser protector y depositario de penalidades. De ese mundo irreal y mágico, absurdo, lleno de hipocresía, vengo, ahora, debo señalar ¿para dónde voy?

¿Para dónde voy?

Voy por la vida mucho más libre de equipaje. Con una vida llena de enseñanzas aprendidas. Menos atormentado. Con una vida amorosa, sentimental, filial, espiritual lograda reflexivamente, con lecturas y asesorías. Con ánimo para descubrir por qué ocurren las cosas. Porque lo que nos ocurre lo buscamos nosotros mismos. Porque todo en la vida es una inversión buena o mala, pero, inversión al fin. Porque nada es lo que parece.

Hoy, tengo una vida más feliz, con hijos adorados y una amplia familia que me recibe tal cual soy, sin reprimendas. Con amigos por doquier. Sin quiebres ni dobleces. Sin nada que ocultar. Abierto al mundo. Con una visión distinta de esa gran mentira que es el éxito, la felicidad y el bienestar efímero, mal entendido. Construyendo, día a día, mi propia felicidad y la de mis seres queridos, en el entendido de que en la medida que doy amor y soy feliz, estoy en mejores condiciones para brindar amor y hacer felices a otras personas.

Por ello construyo día a día, con la misma pasión de siempre, a YOI el Centro de Estudios del Bienestar, una empresa de contenidos digitales, que es mensajera de la información para el bienestar individual y colectivo. Ese es el camino, y, para allá, voy. Bonitão, es la puerta de entrada a ese camino.

Reitero mi humilde invitación a leer mi testimonio de vida, donde encontrarás muchas coincidencias con tu propia vida y descubrir el poder de saber quién eres.

Escrito por: Santiago Fernández Castro

Querid@ amig@:

Te invito a suscribirte a mi blog, en el que comparto contenido que desarrollo con mucho cariño, desde mis experiencias y reflexiones como empresario, líder consciente y ser humano.

Quiero agradecerte por dejarme ser parte del cambio en tu vida.

2 Comments

  1. Zulma Bárány marzo 23, 2021 at 6:26 pm - Reply

    Encantada con esta invitación! Mil gracias y muchísimos saludos

  2. Alberto Fdez Sousa marzo 24, 2021 at 4:42 pm - Reply

    Gracias amigo, mi agradecimiento por toda tu aportación y proyecto, es un placer estar a tu lado y aprender de tu camino de vida.
    Un abrazo

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